Baelo Claudia / Bolonia |
In the 1st century AD the city reached its maximum height. Under the emperor Claudio (41-54) it was raised to the Roman municipality rang, and the name awarded Claudia as an act of gratefulness by such grant.
Baelo Claudia's economy worked around fish industrialization
and market.
Salted fish and a fish sauce (known as garum) were its main
products.
It is also believed that Baelo was the administrative centre for the
surrounding coastal zone.
The causes of Baelo Claudia's economical decay
are not clear. It is believed that factors such as the economical and social
crisis that occurred to the Empire from the end of the 2nd century, the
growing insecurity in the commercial traffics and the trend towards the
autocracy,
provoked the abandonment of the village by most of its inhabitants. It
is said, almost with certainty, to have suffered an earthquake that coincided
with the beginning of its slow decay.
The city is traced according to classic urban canons,
and is neatly delineated by its walls.
The public square is located at the crossing of its main streets, around
which are most of the public buildings: the Capitol (where the shrines
of Juno, Jupiter and Minerva and the statue of the Egyptian goddess Isis
were found); the Curia or local senate; the shops (Tabernae);
the basilica and the market (Macellum).
The theatre is located on the steepest ledge, in order to take advantage of the natural slope to seat the public.
The thermal baths are located in the western part of the city and were apparently private. The water supply to the city was accomplished by means of three aqueducts. At least one, which entered from the north, emptied its water in a cistern.
The industrial area, where the salting and the
garum were elaborated, is close the beach. In the East and West
side of the city, out of the walls, were the main roads and the necropolis.
Baelo Claudia / Bolonia |
| La ciudad de Baelo Claudia, situada en el estrecho
de Gibraltar, se levantó en la ensenada de Bolonia. Las sierras
de la Plata y San Bartolomé forman un arco que la dejan casi encerrada
entre montañas y abierta al mar, su mejor vía de comunicación
con el exterior.
Baelo Claudia nace a finales del siglo II a. C., y se convierte pronto en una ciudad de cierta pujanza en el marco de la Bética romana. En el siglo I d. C. la ciudad alcanzó su máximo apogeo. Bajo el emperador Claudio (41-54 d. C.) se le otorga el rango de municipio romano, por lo que el sobrenombre de Claudia se ha interpretado como un acto de agradecimiento por tal concesión. La economía de Baelo Claudia giraba en torno a la industrialización y comercialización de la pesca. El pescado salado y las salsas derivadas del mismo (garum) fueron sus principales productos de explotación. Asimismo, es probable que Baelo ejerciera el papel de centro administrativo de la zona costera circundante. Las causas del declive económico de Baelo Claudia no están claras; se aceptan de forma provisional factores generales, tales como las crisis económicas y sociales que se producen en el Imperio desde finales del siglo II d. C. y que provocan el abandono de las ciudades por grandes sectores de su población, la creciente inseguridad en el tráfico comercial y la tendencia hacia la autarquía. A esto hay que añadir el terremoto que, casi con certeza, debió sufrir la ciudad y que coincidió con el inicio de su largo proceso de decadencia. La ciudad, trazada según los cánones urbanísticos clásicos, está bien delimitada por su perímetro de murallas. El foro o plaza pública se sitúa en el cruce de las dos calles principales de Baelo. A su alrededor se asienta la mayoría de los edificios públicos: el capitolio (donde se hallaban los templos de Juno, Júpiter y Minerva, y el de la diosa egipcia Isis); la curia o senado local; las tiendas (Tabernae); la basílica y el mercado (macellum). El teatro se ubica en el lugar de mayor pendiente, con el fin de aprovechar la inclinación natural del terreno para la disposición del graderío. Las termas se localizan en la parte occidental de la ciudad y, al parecer, podrían tener un carácter privado o, en todo caso, semipúblico. El abastecimiento de agua a la ciudad se realizaba por medio de tres acueductos y, al menos, el que entraba desde el norte vaciaba su agua en una cisterna. Junto a la playa se sitúa el barrio industrial, donde se elaboraban las salazones y el garum. Al este y al oeste de la ciudad, fuera del recinto amurallado y flanqueando los caminos, según era costumbre, se encontraban las necrópolis. |
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